Debido a las condiciones climáticas de las playas y costas españolas, la ejecución de obras de madera en ellas hace necesario un exigente control de calidad.

Las obras de madera que se realizan en playas y costas (como puentes, pasarelas, rampas y cordones dunares) necesitan un control de calidad para asegurar la calidad del material y su correcta instalación. AIDIMA realiza este control de calidad basándose en la normativa existente.

Control de calidad maderas

Ejemplo de obra supervisada por AIDIMA en la costa valenciana

El contenido de humedad de la madera debe estar lo más cercano posible a la humedad de equilibrio higroscópico que corresponda a las condiciones medias de humedad y temperatura del lugar donde vaya a instalarse la madera (en torno a un 12-18% de contenido de humedad para la Comunidad Valenciana). En ningún caso debe admitirse madera con contenido de humedad superior al 20%. El contenido en humedad de la madera se determina mediante las normas UNE EN 13183 partes 1, 2 y 3.

La madera, habitualmente de confieras (pino silvestre, radiata, etc.), debe pertenecer a las clases resistentes C18 o C24, según la norma UNE EN 338 (Madera estructural. Clases resistentes). Si por alguna razón se plantea la utilización de una especie diferente a las anteriores, debe justificarse que sus propiedades mecánicas no son inferiores a las de la clase C18. La clase resistente puede determinarse para algunas especies utilizando la norma española UNE 56544, que establece la clasificación visual de la madera aserrada para uso estructural en el caso de coníferas. También puede determinarse la clase resistente mediante métodos no destructivos.

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Evaluación no destructiva de la clase resistente de la madera de un elemento

La madera para la obra debe entregarse cepillada y mecanizada. Asimismo, debe rechazarse cualquier madera que muestre signos de ataques biológicos (hongos, carcoma, presencia de larvas o insectos adultos vivos o muertos, manchas de pudrición, orificios en la superficie de sección circular o elíptica, serrín de distinta granulometría y color, etc.). Con carácter general, si la madera no es durable debe recibir, previamente a su instalación en la obra, un tratamiento biocida protector para una clase de uso 4, seleccionada de acuerdo con las normas UNE EN 351-1 (Durabilidad de la madera y de los productos derivados de la madera. Madera maciza tratada con productos protectores. Clasificación de las penetraciones y retenciones de los productos protectores) y UNE EN 460 (Durabilidad de la madera y de los materiales derivados de la madera. Durabilidad natural de la madera maciza. Guía de especificaciones de durabilidad natural de la madera para su utilización según las clases de riesgo).

La clase de uso 4 corresponde a madera que se encuentra al descubierto, en contacto directo con el suelo o con agua dulce y sometida a una humidificación frecuente, que supera frecuentemente el 20% en contenido de humedad. Para esa clase de riesgo, la madera deberá tratarse mediante autoclave con un producto biocida que cumpla lo dispuesto en la norma UNE EN 351-1. El tratamiento para una clase de uso requerirá un nivel de penetración NP5 (penetración total en la albura y todas las caras tratadas) para madera de sección rectangular y un nivel NP4 (al menos 25 mm de profundidad en todo su perímetro) para madera de sección circular.

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Autoclave para el tratamiento de la madera

Para la madera que no esté en contacto directo con el suelo se acepta por lo general que esté tratada para una clase de uso 3.2 (madera al exterior, por encima del suelo y no protegida: en estas condiciones la humedad de la madera supera frecuentemente el contenido de humedad del 20%). En este caso, basta con que tenga un nivel de penetración NP3 (al menos 6 mm en la albura de todas las caras de la pieza y todas las caras tratadas). En ningún caso se admitirán únicamente tratamientos de protección superficial.

El producto biocida protector no debe contener arsénico y no es admisible la madera tratada con creosotas. Algunos protectores comúnmente utilizados son sales de cobre del tipo CCB y productos mixtos (sales + amonios cuaternarios, productos orgánicos, etc.).

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Resultado de ensayo de penetración del producto protector en una muestra. Cortes transversales derechos: tinción para la diferenciación de la profundidad del tratamiento. Cortes transversal izquierdos: tinción para la diferenciación entre albura y duramen. El tratamiento es correcto para una clase de uso 4, pues el tratamiento llega a toda la albura

Ejecución de la obra

Antes de su instalación en la obra, la madera debe haber sido secada, en la medida que sea posible, hasta alcanzar contenidos de humedad inferiores al 20%.

Para la realización de las juntas entre elementos, se consideran las siguientes variaciones dimensionales de origen higrotérmico: por cada 1% de variación del contenido de humedad, un valor de 0,01% en la dirección longitudinal y 0,2% en la transversal.

Debe dejarse holgura entre las tablas del entarimado con dos objetivos:

1) Permitir los movimientos de hinchazón y minimizar la merma de la madera.
2) Evacuar fácilmente el agua de precipitaciones atmosféricas, riegos, salpicaduras.

La holgura entre lamas del entarimado debe prever los movimientos de hinchazón y merma de la madera de forma que en los períodos de máxima hinchazón (húmedos) la junta sea mayor de 3 mm y en los periodos de mínima hinchazón (secos) no supere nunca 9 mm.

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Supervisión por AIDIMA de la ejecución de la obra

Cálculo estructural

El cálculo y análisis estructural relativo a los elementos de madera y a las uniones de estos elementos, así como el cálculo de los estados límite últimos y los estados límites de servicio, se realizará de acuerdo con lo establecido en el Documento Básico-M: Seguridad estructural. Madera, del Código Técnico de Edificación, y las normas UNE EN 1995-1-1 (Eurocódigo 5. Proyecto de estructuras de madera. Reglas generales y reglas para la edificación) y, si aplica, UNE EN 1995-2 (Eurocódigo 5. Proyecto de estructuras de madera. Puentes).

Resistencia al fuego

Las dimensiones y secciones de la madera estructural cumplirán lo expuesto en el Documento Básico-SI: Seguridad en caso de Incendio, del Código Técnico de la Edificación, y en la norma UNE EN 1995-1-2 (Proyecto de estructuras de madera. Reglas generales. Proyecto de estructuras sometidas al fuego), de manera que se asegure una estabilidad al fuego mínima.

Seguridad para los usuarios
El carácter resbaladizo de los suelos de madera aumenta cuando están mojados como consecuencia de precipitaciones atmosféricas, salpicaduras, etc. El entarimado de la obra debe atenuar su carácter deslizante, de modo que se favorezca que los peatones no resbalen, tropiecen o vean dificultada su movilidad. Para disminuir la posibilidad de resbalones pueden utilizarse sistemas como la mecanización de ranuras y la inserción de productos antideslizantes como tiras adhesivas.

Deben también evitarse los defectos (como astillado, nudos) en las zonas de contacto directo con los usuarios (tarima, pasamanos, quitamiedos, etc.).

Departamento de Tecnología y Biotecnología de la Madera

Si desea información acerca del control de calidad en obras de playas y costas, contacte con los técnicos de AIDIMA.

Más información sobre el Servicio técnico de asesoramiento y control para obra nueva con madera

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