Comunicación ambiental a través del ecoetiquetado de productos. Símbolo Calidad.La “Compra Verde” es la consideración de la variable ambiental en la decisión de compra de un producto o servicio. Esto significa elegir los productos en función de su contenido, su envase, la posibilidad de que sean reciclables, el residuo que pueden generar y muchos otros aspectos ambientales más.

Cuando la realiza un organismo público, se llama Compra Pública Verde. La importancia de esta distinción es que las compras de la administración representan una media del 16% del PIB.

Por otro lado, la compra verde la llevan a cabo tanto empresas privadas como los propios consumidores finales, al valorar en la adquisición diaria de productos sus cualidades de respeto por el medio ambiente.

Esta tendencia está cada vez más en alza como demanda del mercado, y en ella juega un papel decisivo la comunicación ambiental entre la empresa y el cliente. Por otro lado, la mejora ambiental de los productos es el resultado de un proceso de ecodiseño o los datos de un análisis ambiental realizado se utilizan como instrumento de información al consumidor, y así decantar o influir en su elección de compra.

Para esta función, el medio más empleado es el ecoetiquetado, en cualquiera de sus versiones. ISO ha editado normas referidas a los principales tipos existentes de ecoetiquetado:

  • Ecoetiquetas certificadas que garantizan el cumplimiento de una serie de criterios para  cierta categoría de productos (Tipo I). Son aquellos programas desarrolados por una tercera parte independiente, que utilizan un sello o logotipo para comunicar que el producto es ambientalmente preferible en el ámbito del sector de ese producto. Para cada categoría de producto hay unos criterios ecológicos a lo largo del ciclo de vida del producto, que permiten la evaluación y concesión de la ecoetiqueta.
  • Autodeclaraciones (Tipo II). Son declaraciones o mensajes medioambientales de los propios fabricantes o titulares de los productos y servicios. Por ejemplo, “Contenido en material reciclado” o “Emisiones de formaldehído inferiores a…”.
  • Declaraciones Ambientales de Producto (EPD) basadas en resultados cuantitativos de un estudio de análisis de ciclo de vida (ACV) (Tipo III). Se da una información cuantitativa y objetiva al usuario,  pero que no implica que el producto sea preferible ambientalmente. Su valor reside en ser una herramienta para la comparación de datos ambientales con otra EPD realizada por el mismo método.
  • Existen otras ecoetiquetas certificadas fuera de esta clasificación, similares a las de Tipo I, pero que no abarcan todo el ciclo de vida del producto, o se limitan a un único aspecto ambiental, como es la Certificación de la Cadena de Custodia,  que se centra en el origen sostenible de la madera.

Es importante que las empresas conozcan los diversos medios de comunicación ambiental que tienen disponibles, para lograr entre todos una compra verde basada en información veraz, transparente y objetiva.

Si desea que los técnicos de AIDIMA amplíe información sobre este o cualquier otro tema, no dude en contactarnos.

Patricia Boquera
Laboratorio de Materiales y Medio Ambiente

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