Las plantaciones de árboles dirigidas a la producción de maderas nobles conlleva un estricto control de la calidad interna de la madera. Dicho control, que se realiza de forma continuada durante todo el proceso de crecimiento de la planta, se antoja necesario y vital por cuanto que debe vigilar la evolución de multitud de parámetros que, a lo largo del proceso de producción, especialmente en lo que se refiere a especies de crecimiento rápido. El objetivo es, por supuesto, lograr un material de alta calidad que sea defendible en un mercado tan competitivo como el actual.

Los parámetros a tener en cuenta mediante este monitoreo continuo de la planta son:

  1. Evolución del crecimiento diametral de los troncos
  2. Arquitectura de los árboles y morfología de los troncos
  3. Formación de duramen
  4. Distribución densitométrica en el tronco
  5. Desviación de la fibra
  6. Estado de sanidad de la madera
  7. Nudosidad interna

La evaluación de estos parámetros cualitativos, principales criterios de clasificación cualitativa de las futuras trozas según destinos de uso industrial (clases cualitativas A, B y C), permitirá controlar la evolución de la calidad de la madera desde las plantas jóvenes hasta el final del turno de producción en las plantaciones. La evolución se desarrollará en árboles testigos, elegidos por su representatividad.

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