Buscador semántico del sector del mueble y afinesLa Universidad de Valencia concedió el pasado mes de diciembre un premio como mejor Proyecto Final de Carrera al proyecto “Desarrollo de una ontología y de un sistema de recuperación de la información para el sector del mueble y afines” presentado por la ahora ingeniera informática Mouna Ziouziou. Este proyecto ha sido dirigido por Miguel Ángel Abián y María José Núñez (AIDIMA) y por José Javier Samper (LISITT, Instituto de Robótica de la Universidad de Valencia), y se desarrolló en AIDIMA entre 2008 y 2009.

El proyecto busca dar una solución a un problema común de muchos buscadores actuales, como Google o Yahoo! A saber, su dependencia de las palabras clave. Es decir, el usuario introduce en ellos las palabras relevantes de su búsqueda (“Albert Einstein” y “Nobel”, p. ej.), y la aplicación devuelve todos los documentos que contienen esas palabras. Las dos desventajas más importantes de estos buscadores son los siguientes:
a) Escasa precisión o relevancia en los resultados (se devuelven muchos documentos poco relevantes para la búsqueda: la presencia de una palabra clave en un documento no implica necesariamente que éste sea relevante).
b) Excesiva sensibilidad al vocabulario empleado en las búsquedas (y, por tanto, imposibilidad de obtener a la primera todos los resultados relevantes disponibles: muchos documentos de interés pueden no incluir las palabras clave, pero sí sinónimos, hipónimos o hiperónimos de ellas).

La popularidad de los buscadores basados en palabras clave no tiene mucho que ver con su precisión, sino con la paciencia de los usuarios. Google nos ha malacostumbrado a pensar en los buscadores como máquinas tragaperras: se introducen unas palabras y se tira de la palanca a ver qué sale. Pero los cierto es que los buscadores deberían ser mucho más que eso: deberían parecerse a bibliotecarios especializados.

Una búsqueda semántica, opuesta a una búsqueda basada en palabras clave, es una consulta en la que se tiene en cuenta el contexto, y por tanto el significado, de aquello por lo que se pregunta (y no solamente las palabras de la consulta), con el objetivo de evitar la ambigüedades tanto de las consultas como del texto de los documentos donde se busca.

Por ejemplo, una búsqueda semántica con las palabras “descubridor” y “penicilina” devolvería documentos sobre Alexander Fleming, aunque en ellos no aparecieran esos dos términos, porque identificaría los conceptos que estructuran la búsqueda (la penicilina es un producto del cual se desea averiguar su descubridor). El fin último de las búsquedas semánticas radica en que los usuarios puedan formular búsquedas más precisas y expresivas, que originen resultados relevantes para el usuario con su mínima intervención.

En el proyecto mencionado se desarrolló el primer buscador semántico específico para el sector del mueble y afines, capaz de contestar búsquedas avanzadas y de evitar la aparición de resultados irrelevantes. Por ejemplo, es capaz de reconocer que un conjunto de muebles pertenecen a una misma composición y que comparten unas propiedades comunes en cuanto a diseño, geometría y acabado. Asimismo, cuando el usuario selecciona un tipo de mueble, el buscador limita las búsquedas posibles a las que son coherentes con las propiedades del mueble elegido. Por caso, no es posible seleccionar una silla de visitante y luego buscar modelos que tengan regulación de la altura del asiento o de la la inclinación del respaldo.

Miguel Ángel Abián
Dpto. de Biotecnología y Tecnología de la Madera

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