Las normas de requisitos que deben cumplir los suelos de madera hacen hincapié además del control de humedad y dureza superficial, en las tolerancias dimensionales, escuadría, altura entre elementos y curvaturas de las piezas y no tienen establecidos criterios de conformidad en el acabado de las piezas.

En otros revestimientos de suelo como los suelos laminados, sí que hay requisitos de clasificación y niveles de uso en función de ensayos de evaluación del acabado superficial (norma EN 13329) al igual que en los revestimientos de suelos rechapados con madera (norma EN 14354). Es lógico que haya este control del acabado superficial en este tipo de revestimientos porque no pueden restaurarse y cuando se estropean hay que cambiarlos.

No obstante, se puede utilizar el método de resistencia a la abrasión de la norma EN 13696, para establecer unos criterios de clasificación “a priori”, ya que es el mismo método utilizado en suelos rechapados con madera

El revestimiento de suelos tradicionalmente ha sido con materiales cerámicos pero la tendencia hacia el uso de materiales de madera (bien madera maciza o tableros derivados) y laminados decorativos ya tiene su incorporación en las viviendas por razones estéticas,  de confort y en algunos casos por su facilidad de montaje e instalación.

Los  tipos de revestimientos de madera son los siguientes:

  • Entarimados (piezas de madera maciza machihembrada)
  • Lamparquet, parquet industrial  y parquet mosaico (piezas de madera maciza adosadas)
  • Parquet multicapa (lamas machihembradas formadas por un capa noble de madera sobre un tablero compuesto tipo persiana o contrachapado)
  • Tableros rechapados con madera

En todos los casos a la madera hay que darle un acabado final para protegerla y darle el aspecto final deseado.

Las normas de requisitos que deben cumplir estos suelos hacen hincapié además del control de humedad y dureza superficial, en las tolerancias dimensionales, escuadria, altura entre elementos y curvaturas de las piezas y no tienen establecidos criterios de conformidad en el acabado de las piezas.

Las dos normas más importantes que evalúan  la resistencia superficial de los acabados son la EN 13442 para la determinación de la resistencia  a agentes químicos de suelos de madera y la norma EN 13696 que evalúa la resistencia a la abrasión, elasticidad y resistencia al impacto de los suelos barnizados

En otros revestimientos de suelo como los suelos laminados, sí que hay requisitos de clasificación y niveles de uso en función de ensayos de evaluación del acabado superficial. En este tipo de material es general observar datos como 32 (USO COMERCIAL GENERAL)  ó 33  (USO COMERCIAL SEVERO), datos como AC3 hasta AC6 cuando retrata de emitir sus datos de resistencia a la abrasión

Solamente hay establecidos criterios de uso en los revestimientos de suelo de madera construidos con tableros rechapados en la norma EN 14354:2004.

Es lógico que haya este control del acabado superficial en este tipo de revestimientos porque no pueden restaurarse y cuando se estropean hay que cambiarlos, pero es igualmente necesaria una clasificación y control de los productos que se utilicen para el acabado final de estas piezas.

El método utilizado en la norma EN 13696 es el mismo que utiliza la norma EN 14354 para adecuar el uso de revestimientos de suelo de madera rechapados y puede ser “a priori” un método para establecer unos criterios de clasificación en otros tipo de suelos barnizados.

La clasificación de la resistencia a la abrasión de revestimientos de suelos rechapados con madera es la siguiente

Ciclos ³ 1 000 ³ 3 000 ³ 5 000 ³ 7 000
Clase de resistencia al desgaste WR 0 WR 1 WR 2 WR 3

La resistencia a la abrasión según la norma EN 13696 se evalúa desgastando la cara de las muestras a ensayar usando dos ruedas cargadas recubiertas con una cinta de cuero después de derramar de forma continua un abrasivo determinado.

Equipo para la determinación de la resistencia a la abrasión con el dispositivo de chorro de arena

Equipo para la determinación de la resistencia a la abrasión con el dispositivo de chorro de arena

El resultado del ensayo es el número de vueltas necesario para que se desgaste el barniz hasta el soporte.  La llegada al soporte se controla con una disolución de contraste. La madera absorbe el pigmento mientras que el acabado impide su penetración

Aspecto de la probeta una vez alcanzada la aparición del sustrato

Aspecto de la probeta una vez alcanzada la aparición del sustrato

Es cierto que a mayor espesor de la capa de acabado mayor es el valor de numero de ciclos y por tanto su clasificación, pero el recubrimiento puede tener otros inconvenientes de resistencia al impacto y estabilidad térmica, además de perder la elegancia de la madera.

José Molla
Laboratorio de Materiales y Medio Ambiente

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