Uno de los factores más importantes de la empresa Faus es la innovación, fruto de su constante know how siempre están descubriendo y consiguiendo mejoras en la fabricación de suelos laminados.

Efectivamente es compatible la instalación tarima flotante sobre suelo radiante, sin embargo hay una serie de aspectos que no debemos pasar por alto, te los explicamos a continuación.

Existen diferentes tipos de suelos radiantes, los más comunes son los siguientes:

– Suelo radiante por conducciones de agua caliente
– Suelo radiante eléctrico (dentro de éstas hay distintas variantes, que pueden estar enterradas bajo la solera o ser externas.)

La tarima flotante FAUS está preparada para su utilización con estos tipos de suelo siempre y cuando se cumplan escrupulosamente tanto las indicaciones del fabricante de la instalación radiante, como las del fabricante de la tarima.
En muy importante, además de una buena instalación de suelo radiante, que la transmisión de calor hacia la superficie sea la idónea para que no se produzcan sobrecalentamientos y pérdidas de rendimientos.
Para ello se ha de elegir una buena tarima flotante combinada con la espuma correspondiente. FAUS recomienda para este tipo de instalaciones el uso de la espuma SILENT que aporta una buena transmisión de calor a la instalación.
Nota: para que el conjunto espuma-tarima sea considerada como apta para suelo radiante, la resistencia térmica ha de ser inferior a 0,15 (m² K)/W.

tarima radiante faus

CONDICIONES INICIALES DE LA INSTALACIÓN

Es importante que el suelo radiante esté bien instalado y que el hormigón esté lo suficientemente seco, por lo que el trabajo del instalador del suelo radiante es fundamental.
Los tubos de la calefacción radiante deben estar a un máximo de 30 cm unos de otros para asegurar la distribución homogénea del calor. (suelo radiante por agua).

HUMEDAD DE LA SOLERA DE HORMIGÓN. PROCEDIMIENTO DE SECADO.

Para poder comenzar la instalación del suelo laminado, es importante e imprescindible que el hormigón esté lo suficientemente seco. Debemos asegurarnos de esto, tanto si el hormigón es nuevo como si ya tiene algún tiempo.

Aunque parezca que está seco en su superficie, puede quedar humedad en las partes inferiores del hormigón que progresivamente van subiendo por capilaridad.

Una regla sencilla es saber que antes de colocar el suelo laminado, debe haber secado como mínimo 1 semana por centímetro de grosor del hormigón hasta los 4cm y 2 semanas por cm. de lo que sobrepase los 4cm.

Se recomienda que el espesor mínimo del hormigón sea de 3cm contados por encima de las tuberías de conducción del sistema.

Para forzar el secado de la solera puede utilizarse el propio sistema de calefacción radiante siguiendo las instrucciones del fabricante.

El contenido máximo de humedad que ha de tener la solera de hormigón sobre suelo radiante es del 2%.
Con hormigón recién colocado se debe aumentar la temperatur gradualmente, mínimo 2 semanas antes de la colocación y un mínimo de 21 días después de la instalación del hormigón.

INSTALACIÓN DEL SUELO LAMINADO

Una vez garantizado que el hormigón ya es apto para la instalación de suelo laminado comenzaremos por desconectar la calefacción uno o dos días antes de la instalación, para conseguir una temperatura en el suelo de aproximadamente de 18ºC.

Se ha de mantener la temperatura en la superficie del suelo sobre 18ºC antes y durante la instalación y al menos 3 después de la instalación del revestimiento de suelo laminado. Pasados estos 3 días aumentar gradualmente la temperatura hasta alcanzar la temperatura normal de funcionamiento y teniendo en cuenta que no ha de sobrepasar una temperatura superficial del soporte de 28ºC.*

(*)Esto es importante tenerlo en cuenta para los suelos radiantes eléctricos, en donde las variaciones de temperatura pueden ser mayores que en el de agua.

Hay que cambiar siempre la temperatura gradualmente al empezar y al acabar el periodo de funcionamiento de la calefacción radiante, no sólo durante la instalación, sino también durante toda la vida útil del suelo laminado. Las diferencias de temperaturas forzadas en un espacio breve de tiempo perjudica la estabilidad de los suelos laminados.

Por lo tanto, antes y después de cada invierno habrá un periodo de calentamiento y de enfriamiento del suelo que habrá que seguir cuidadosamente con cambios graduales de temperatura.

Es importante que el ambiente de la habitación no esté demasiado seco durante las sesiones de calentamiento. A una temperatura de 18-22ºC la humedad debería de ser aproximadamente de 60%.

Si llega a estar demasiado seca se debería colocar un humificador de aire.
Importante:

Antes de la instalación hay que colocar láminas de polietileno de 0,2 mm de espesor solapadas 20cm. entre ellas y sellados con cinta aislante. Esta lámina se denomina barrera antihumedad y evita la absorción por capilaridad de la humedad que pueda tener la solera.

A continuación se coloca la espuma de polietileno para darle mayor confort a suelo laminado.

Aspectos a tener en cuenta:

Durante la sesión de calentamiento, las juntas pueden abrirse ligeramente y hay que sabe que esto es parte del proceso.
La acumulación de calor bajo alfombras o a causa de una insuficiencia de ventilación bajo el mobiliario debe evitarse.
Otros tipos de suelos radiantes:

Existes otros tipos de suelo radiantes que se denominan mixtos frío calor. En estos casos hay que tener especial cuidado cuando se utiliza como refrigerante con suelo laminado, ya que al pasar agua relativamente fría por los conductos, puede provocar condensaciones en la tarima en zona con ambientes húmedos, que puede ser perjudicial, por lo que es muy importante controlar este tema.

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