La tendencia natural de la madera en diferentes condiciones de humedad, es la de hincharse o encogerse. Para evitar estos problemas, actualmente se esta tratando la madera de forma térmica. La madera se somete a un ciclo combinado donde alternan las altas temperaturas y diferentes grados de humedad. Este tratamiento térmico intensivo transforma la estructura y propiedades de la madera haciendo que adquieran un color y aspecto similar al de las maderas tropicales. Además, aumenta su resistencia a la humedad, mejora sus propiedades aislantes, su estructura se vuelve más ligera, la superficie adquiere dureza y aumenta su durabilidad y resistencia al ataque de los xilófagos.

En AIDIMA se está trabajando en madera modificada para revestimiento exterior, basado en un tablero contrachapado modificado en su pared celular, estable dimensionalmente y durable en climas extremos mediterráneos. Durable frente a hongos e insectos, durable frente a la luz UV, ignífugo, hidrófobo y autolimpiable.

La modificación interna de la madera por shocks técnicos en condiciones de vacío, es decir, la madera termomodificada, torrefactada o termomadera, se está convirtiendo en un tratamiento alternativo, no químico, que tiene como principal ventaja la mejora tanto de la durabilidad frente al ataque biológico como la mejora de la estabilidad dimensional, y sobre todo, se trata de un tratamiento totalmente respetuoso con el medio ambiente. De hecho, se conoce de muchos años atrás que la madera quemada resulta ser mucho más durable en exterior. Ya los vikingos utilizaban este tipo de madera para su uso en exterior en la construcción de vallas. En AIDIMA se está llevando a cabo un proyecto de investigación sobre las propiedades físico químicas de durabilidad, acabado, etc. de madera termomodificada de fresno y haya.

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